El icónico Moulin Rouge de París cerrará sus puertas para transformarse en una moderna sala de conciertos.
El legendario cabaret Moulin Rouge, símbolo eterno de la Belle Époque parisina y epicentro del can-can, cerrará sus puertas para iniciar una ambiciosa reconversión en una moderna sala de conciertos. La decisión marca el fin de una era en la historia cultural de París y ha generado una fuerte controversia entre defensores del patrimonio y los impulsores del proyecto.
Fin de una leyenda del espectáculo parisino
Inaugurado en 1889 por Charles Zidler y Joseph Oller —también fundadores del Olympia de París—, el Moulin Rouge se convirtió en uno de los símbolos más reconocidos del entretenimiento mundial. Desde su fachada con aspas rojas hasta sus deslumbrantes espectáculos de can-can, el cabaret ha atraído a millones de visitantes.
El local original fue destruido por un incendio en 1915 y reabierto en 1925, conservando gran parte del encanto y el romanticismo. Fue escenario de artistas como La Goulue, Jane Avril y Yvette Guilbert, e inspiración para pintores como Henri de Toulouse-Lautrec, cuyas obras inmortalizaron su atmósfera vibrante.
Polémica por el cierre del museo Jacques Prévert
El proyecto de modernización no solo transformará el Moulin Rouge: también implica el cierre del Museo Jacques Prévert, ubicado justo detrás del cabaret. El pequeño departamento de Montmartre, donde el célebre poeta y guionista vivió en la década de 1950, ha funcionado durante años como museo dedicado a su obra y memoria.
La dirección del Moulin Rouge, propietaria del inmueble, notificó a Eugénie Bachelot-Prévert, nieta del escritor y administradora del museo, que el contrato de arriendo será rescindido. La medida busca integrar el espacio del museo y las propiedades contiguas en el nuevo music hall. Lugar que rendirá homenaje a la actriz y cantante Mistinguett, una de las estrellas más emblemáticas..
El cierre también afectará el departamento de Boris Vian, amigo y contemporáneo de Prévert, que se encontraba frente a su vivienda en la Cité Véron.

Reacciones y defensa del patrimonio cultural
La noticia ha desatado una ola de críticas entre los defensores del patrimonio parisino. “El apartamento de Prévert forjó la leyenda de Montmartre tanto como el Moulin Rouge”. Declaró Bertrand Monchecourt, arquitecto y líder del grupo Montmartre World Heritage, que busca la declaración del barrio como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Eugénie Bachelot-Prévert también apeló al gobierno francés y a la primera dama Brigitte Macron para detener la demolición, argumentando que el museo “preserva una parte esencial del alma literaria de París”.
La postura del Moulin Rouge y el respaldo del gobierno
El director general del Moulin Rouge, Jean-Victor Clérico, defendió el proyecto afirmando que “no responde a una lógica destructiva”. Sino a una renovación que busca honrar la tradición artística del cabaret. Clérico aseguró que el proyecto, con una inversión de varios millones de euros a lo largo de los próximos diez años. Contará con espacios inspirados en Mistinguett y con tecnología de última generación para espectáculos en vivo.
La iniciativa cuenta con el apoyo de la ministra de Cultura, Rachida Dati, quien en enero pasado anunció un plan de 475.000 euros para preservar el arte del cabaret parisino.
Un legado artístico en riesgo
El cierre del museo representa una pérdida significativa para la memoria cultural de París. Jacques Prévert, autor de “Les Feuilles Mortes” y guionista de la célebre película “Les Enfants du Paradis”, fue una figura clave de la poesía y el cine francés del siglo XX. Su hogar en Montmartre era un punto de encuentro de artistas como Pablo Picasso, Robert Doisneau y Alexander Calder.
Para muchos, la desaparición del museo simboliza el conflicto entre la preservación del patrimonio histórico y la modernización turística de la ciudad. Aunque el Moulin Rouge promete una nueva etapa artística, la pregunta permanece: ¿a qué costo cultural?

