Meliá abandona 15 hoteles en Cuba: la crisis turística y las sanciones de EE.UU. golpean al principal destino del Caribe
La cadena española Meliá Hotels International dejará de gestionar 15 hoteles en Cuba tras el endurecimiento de las sanciones estadounidenses contra empresas vinculadas al conglomerado militar GAESA. La medida se suma a las recientes decisiones de Iberostar y Blue Diamond, profundizando la crisis que enfrenta el turismo cubano.
El turismo en Cuba enfrenta uno de sus momentos más complejos de los últimos años. La cadena española Meliá Hotels International confirmó la salida inmediata de 15 hoteles pertenecientes al Grupo Gaviota, una empresa controlada por el conglomerado estatal GAESA, en una decisión impulsada por las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos.
La medida fue comunicada a la propiedad de los establecimientos el pasado 26 de mayo y comenzó a aplicarse este miércoles, apenas dos días antes de que entren en vigor las nuevas restricciones promovidas por la administración de Donald Trump.
Meliá reduce su presencia en Cuba
Meliá es actualmente una de las cadenas hoteleras internacionales con mayor presencia en la isla, con más de 30 establecimientos y cerca de 13.800 habitaciones operadas bajo distintas marcas.
La compañía informó que pondrá fin a los servicios de gestión, comercialización y uso de marca en 15 hoteles que hasta ahora formaban parte de su portafolio cubano. Además, activó un plan de desafiliación para minimizar el impacto sobre clientes, proveedores y socios comerciales.
Los hoteles que dejarán de operar bajo Meliá
Los establecimientos afectados son:
- Gran Hotel Bristol Habana Vieja Member of The Meliá Collection
- Innside Catedral Habana
- Meliá Buena Vista
- Meliá Cayo Santa María
- Meliá Jardines del Rey
- Meliá Las Dunas
- Meliá Península Varadero
- Paradisus Los Cayos
- Paradisus Princesa del Mar
- Paradisus Río de Oro
- Paradisus Varadero
- Sol Caribe Beach
- Sol Cayo Santa María
- Sol Río de Luna y Mares
- Sol Varadero Beach

Sanciones de Estados Unidos aceleran la salida de hoteleras
La decisión de Meliá ocurre en un contexto de creciente presión regulatoria por parte de Washington. El próximo viernes vence el plazo otorgado por Estados Unidos para que empresas extranjeras rompan vínculos comerciales con entidades controladas por GAESA o enfrenten posibles sanciones económicas.
La exposición a estas medidas podría afectar el acceso a financiamiento internacional, relaciones bancarias, operaciones comerciales y la reputación corporativa de las compañías involucradas.
Iberostar fue la primera gran cadena en reducir operaciones
Antes de Meliá, la cadena española Iberostar anunció que dejaría de operar 12 de sus 18 hoteles en Cuba, manteniendo únicamente seis establecimientos activos.
Entre los hoteles afectados se encuentra el emblemático Iberostar Selection La Habana, considerado el hotel más alto del país con 42 pisos y una inversión cercana a los 200 millones de dólares.
La compañía justificó la medida como una adaptación al nuevo entorno regulatorio internacional y a la necesidad de proteger los estándares de su marca.
La crisis turística de Cuba se profundiza
La retirada de operadores internacionales se suma a una serie de desafíos que vienen afectando al turismo cubano durante los últimos años.
Entre los principales factores destacan:
- Caída de la demanda internacional.
- Problemas de abastecimiento.
- Frecuentes apagones eléctricos.
- Reducción de conexiones aéreas.
- Menor inversión extranjera.
- Incertidumbre geopolítica.
Además, muchos de los hoteles propiedad de Gaviota ya operaban con baja ocupación o permanecían cerrados debido a las dificultades energéticas y económicas que enfrenta la isla.
¿Qué impacto tendrá para el turismo en Cuba?
La salida de grupos como Meliá, Iberostar y la canadiense Blue Diamond Resorts representa un duro golpe para uno de los destinos turísticos más importantes del Caribe.
El sector hotelero cubano depende en gran medida de la experiencia operativa, comercialización internacional y reconocimiento de marca que aportan las grandes cadenas extranjeras. La reducción de estas alianzas podría afectar la competitividad del destino en mercados clave como Europa, Canadá y América Latina.
Mientras persista la incertidumbre regulatoria y económica, el futuro del turismo en Cuba dependerá de la capacidad del país para atraer inversión, recuperar la conectividad aérea y mejorar las condiciones operativas de una industria considerada estratégica para su economía.

